Psicología y Neuropsicología
El primer paso para iniciar un proceso terapéutico es aceptar la existencia de un malestar interno que puede estar afectando significativamente la vida del individuo, y por ende, la familia y/o el entorno social que le rodea.
Desde la psicología clínica infantil, del adolescente y del adulto, se abordan aspectos como trastornos del estado de ánimo, de ansiedad, trastornos alimenticios, del sueño, sexuales, del control de los impulsos, y de personalidad; trastornos del aprendizaje, del lenguaje, del desarrollo, déficit de atención y comportamientos perturbadores; problemas familiares o psicosociales, entre otros.
Cuando se decide recibir orientación y acompañamiento profesional para resolver conflictos mentales, emocionales, comportarmentales o físicos, se inicia un entrenamiento en estrategias para afrontar problemas o situaciones estresantes que se presentan en la vida, además se aprende a tomar decisiones efectivas, y ser asertivo en la identificación y expresión de pensamientos y emociones.